Esta web utiliza cookies, puedes ver nuestra la política de cookies, aquí, Si continuas navegando estás aceptándola.
EU | ES
Menu
Logo kaixo.com Logo kaixo.com
Logo bilatu
Logo usuario

Recala en Pamplona una exposición de Joan Miró sobre su necesidad de comunión con la naturaleza


2006-01-12 13:58

PAMPLONA, 12 (EUROPA PRESS)

La sala de cultura Castillo de Maya de Pamplona acoge desde hoy y hasta el próximo 19 de febrero la exposición Joan Miró. Paisajes, un muestra formada por 57 obras, entre pinturas, dibujos, esculturas y gráficos, pertenecientes al fondo de colecciones de la Fundació Pilar i Joan Miró, en las que el artista catalán ensalza la naturaleza y la necesidad de comunión ella.

La exposición, organizada en colaboración con la Fundación Caja Navarra, se centra en los inicios y en la obra última de Miró. Se trata de un contexto de revisión de sus propias obras, de destrucción y de purgas, pero también de recuperación de temas, composiciones y referencias de su propia trayectoria.

El origen o punto de partida es la primera tela de Miró, un paisaje sin título de 1908, cuyo reverso contiene una posterior intervención del artista del año 1960. De los últimos años destaca la presencia de tres telas, de mediados de los años setenta, dotadas de un especial grado de síntesis formal e iconográfica, con el color negro como protagonista.

Durante la presentación de la exposición, Magdalena Aguiló, directora de la Fundación Pilar y Joan Miró, explicó que la selección de las obras parten de la idea que Miró (1898-1983) tenía de los paisajes, donde se deja entrever la influencia que durante toda la vida del pintor catalán ejerció Modest Urgell, profesor de la Escuela de la lonja de Barcelona. Así, se exhiben una serie de dibujos de un homenaje que Miró quiso rendir a su maestro.

La muestra intenta transmitir la sensación de importancia del paisaje, de la necesidad de comunión con la naturaleza que tenía Miró, quien afirmó que los árboles respiran y un insecto es tan importante como una montaña, explicó Magdalena Aguiló. En las obras se comprueba cómo el artista realiza una búsqueda de la esencialidad en la pintura.

Aguiló indicó asimismo que tras su muerte, Joan Miró sigue vivo, y provoca controversias, y criticó que a veces se defina su pintura como simple, porque, en su opinión, llega a la simplicidad tras un largo proceso en la búsqueda de la esencialidad.

En la obra última de Miró se observa una tendencia hacia la simplificación y concentración en lo esencial, una total libertad de estilo y un interés por volver a referencias de la propia trayectoria. En el tratamiento del paisaje, el artista expresa la intención de lograr la máxima intensidad con los mínimos medios.

La exposición forma parte de la agenda de muestras externas programadas por la Fundació Pilar i Joan Miró en el presente año. Próximamente viajará a Girona (Fundació Caixa de Girona, del 21 de marzo al 21 de mayo), Cádiz (Sala Casa Pemán, agosto y septiembre) y Murcia (Centro Cultural Las Claras, octubre y noviembre).

ATRACCIÓN POR MALLORCA

Miró se dejó seducir muy pronto por el hechizo de Mallorca y de Montroig, dos polos magnéticos con los que estableció vínculos anímicos perennes. Su fascinación por el campo convirtió el paisaje en un tema esencial de su obra.

Cultivó el paisaje desde su etapa de formación hasta su madurez. Por un lado, tanto el primer cuaderno de dibujos (1906-1909) como el primer óleo (1908) conservado de Miró son paisajes. Por otro lado, los cuadernos de 1981 incluyen también algunos de los últimos paisajes creados por el artista catalán.

En las primeras décadas del siglo XX, el paisaje de Miró fue evolucionando desde la mimesis del modelo exterior hacia la plasmación de un modelo personal, procedente del mundo interior, en torno a 1923-1924.

Durante esa década, formuló esencialmente dos esquemas compositivos: Espacios estratificados y ámbitos atmosféricos y etéreos. A partir de ese período, los paisajes de Miró continuaron transformándose desde una perspectiva técnica y formal, sin por ello renunciar a una cierta continuidad compositiva, espacial, temática e iconográfica, tal como puede apreciarse en la exposición Joan Miró. Paisajes. Esta muestra transita por paisajes de Miró creados entre 1908 y los años setenta, deteniéndose, en particular, en los de esta última década.

Las obras de esta muestra testimonian la tendencia de los paisajes de Miró hacia el despojamiento figurativo, volumétrico y cromático. La travesía parte de un lenguaje figurativo en la primera y segunda décadas del siglo XX, franquea un período de factura reflexiva, de línea fina y precisa, en los años cuarenta, hasta desembocar en los grafismos expresivos, las máculas y salpicaduras de los años sesenta y setenta.

Sus paisajes diurnos o nocturnos, desiertos o animados, se rigen por un código peculiar que permite el aplastamiento y la estratificación del espacio o bien su evanescencia, eclosión o licuefacción.


Visualizada 386 veces
+ Añadir noticia   + Modificar/borrar noticia

Insertar un comentario

Texto:
Usuario: Anónimo
Usuario registrado Antes te tienes que registrar sino serás usuario anónimo
Acepto Aviso legal
Se han encontrado 0 comentarios. Mostrando de 1 a 0

0 comentarios